Enlace de Juan y Mireia
alarba.com 26 de May de 2007

El sábado 12 de mayo a las 18:00 h de la tarde contrajeron matrimonio por ceremonia civil Juan Antonio Berbegal y Mireia Martín, en el Museo Virgen del Castillo de Alarba.Había amanecido un día muy soleado y sobre las cinco y media los invitados empezaban a acercarse al Museo, edificio recientemente restaurado y acondicionado para albergar exposiciones, que antaño había sido Ermita de la Virgen del Castillo.
Hacia las seis de la tarde, el novio entró en el Museo del brazo de Manoli, su madre. Manoli, visiblemente emocionada durante varios momentos del enlace, lucía un elegante vestido morado, y Juan, traje oscuro con chaleco y corbata amarillos, a juego con la flor de la solapa. Emi, la hermana del novio, lucía un vestido largo tornasolado de tirantes además de un moreno deslumbrante al que nos tiene poco acostumbrados.
La novia hizo su llegada a la replaceta en coche y, como es menester, con unos veinte minutos de retraso, que los asistentes aprovechamos para ponernos cómodos en nuestros vestidos, fulares, zapatos, trajes y corbatas. Mireia, que entró del brazo de su padre, nos deslumbró a todos con un traje de un blanco impecable, con cuello mao y manga sisa, abotonado a la espalda y con un lazo en la cintura, y una vaporosa cola que arrastró por la alfombra roja que se tendió para la feliz ocasión. Se da la alegre circunstancia de que ese mismo vestido es el que lució su madre cuando se casó. El ramo de flores era en tonos amarillo-salmón y la novia lucía un favorecedor recogido adornado con unas cintas blancas. La madre de la novia lucía un vestido verde claro muy elegante y su marido un traje oscuro.
La ceremonia civil fue oficiada por el alcalde de Alarba, Paco Morales, en un clima muy distendido. Tras aleccionar a los novios con varios consejos sobre la convivencia, leyó los artículos del código civil que manda la ocasión, y Sheila Morales, ataviada con blusa y falda pantalón color salmón, trajo los anillos. Una vez declarados marido y mujer, Juan y Mireia se dieron un romántico beso mientras los asistentes prorrumpieron en aplausos y vítores (en realidad, los amigos les jalearon durante gran parte de la ceremonia).
Al salir del Museo, una lluvia de arroz y pétalos de rosa cayó sobre la feliz pareja, que a continuación posó pacientemente para las fotos con la familia y los amigos. El sol se había ocultado entre un par de nubarrones, pero afortunadamente la temperatura era agradable y no llovía.
Hacia las ocho y media de la tarde, los invitados fueron dirigiéndose al lugar del convite: La Factoría Resort, en Calatayud, mientras los novios fueron a hacerse el reportaje de fotos en la Virgen de Semón y en el Mesón La Dolores de Calatayud. A los invitados nos dieron la bienvenida en el jardín con unos deliciosos canapés y sobre las nueve y media, momento en que hicieron aparición los recién casados, se dio inicio al banquete, en el que pudimos degustar sabrosas especialidades de nuestra tierra.
Durante la cena, como es de rigor en Alarba, no faltaron chascarrillos para los novios, que no paraban de darse besos a petición de los invitados, así como momentos de emoción al entregar el ramo y los novios a los solteros.
Después del baile amenizado por la orquesta (que acabó con discomóvil hasta pasadas las cuatro de la madrugada), unos cuarenta y tantos amigos de los novios emprendimos el regreso en el mismo autocar que nos había traído al restaurante, pero en condiciones un poco distintas a las del viaje de ida… Afortunadamente todo quedó en risas y no hubo que lamentar bajas ni que limpiar los asientos. La fiesta, lejos de acabar, continuó en el Ayuntamiento de Alarba con la discomóvil hasta entrada la mañana.
Ya solo nos queda agradecer a los novios por esta fiesta que no olvidaremos, y desearles una larga vida juntos, mucho amor y un feliz viaje por las islas griegas.
¡VIVAN LOS NOVIOS!
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